Y cuando venís, en el atardecer, vos me despertas y todo se aclara cuando miro tus ojos. Y cuando te vas, dejas algo en mi, un perfume fatal, una fragancia mortal. Nadie pertenece a nadie, todo lo que vemos es irreal. Como agua entre los dedos se nos escurre la vida. Pero se lo que siento, quiero que estés conmigo ahora, no puedo ser tu dueña, solo quiero tenerte cerca.
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